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viernes, 14 de octubre de 2011
La transparencia de Mañach*
LA HABANA, Cuba, octubre, www.cubanet.org -Entre las tantas conmemoraciones cerradas que nos ha traído este año 2011, no es posible ignorar el cincuenta aniversario de la muerte del intelectual cubano Jorge Mañach, ocurrida en Puerto Rico, país al que había emigrado en 1960 cuando ya el sistema comunista se insinuaba sobre nuestra patria.
Muchos son los aspectos que podrían tratarse acerca de la labor de Mañach en los campos de la política y la cultura, entre ellos las tantas polémicas en las que participó a lo largo de su vida. Sostuvo controversias con Rubén Martínez Villena, Raúl Roa y Gastón Baquero, entre otros. Pero siempre me ha resaltado la pugna que lo enfrentó en 1949, desde las páginas de la revista Bohemia, al poeta José Lezama Lima.
Mientras que Lezama y sus compañeros de la revista Orígenes sostenían que su República de las Letras debía de enclavarse al margen de la cosa pública, y en consecuencia se proyectaban como poetas y ensayistas químicamente puros, Mañach era partidario de continuar la gran tradición del intelectual americano: responder al menester público, no sustraerse a él; vivir en la Historia, no fuera de ella.
Esa faceta de intelectual comprometido con la sociedad dio lugar a otra característica que signaría su obra literaria y periodística: la transparencia. Es decir, que mientras otros escritores usaban la alegoría o la metáfora para reflejar la realidad, Mañach se acercaba a ella de un modo directo, aun sin abandonar la elegancia y profundidad de su prosa. Y un autor que escribiera de esa manera, y además estuviese firmemente identificado con la democracia liberal, por supuesto que no podía quedar indiferente ante el drama que afrontó Cuba a partir de 1959.
La cultura oficialista lo sumió en el olvido. Intentaron escamotearle sus méritos como conductor de la Revista de Avance al atribuirle los mayores lauros a Juan Marinello. De igual forma, algunos pretendieron escribir una antología del ensayo cubano sin mencionar su nombre. Pero el odio hacia Mañach aumentaría cuando se dieron cuenta de que no podían encasillarlo.
El castrismo emplea con frecuencia un método esquemático de clasificación: todo aquel que no se identifique con el marxismo-leninismo aplicado en la isla, es un vendido al imperialismo yanqui. Mañach siempre fue antimarxista y antileninista; sin embargo, en su discurso de ingreso en la Academia de la Historia de Cuba, expresó que “no habíamos accedido a la nación durante la República debido a la insustanciación económica y social de la independencia por un lado, y por otro el plattismo que dejó como intervenida por voluntad ajena la aspiración de la conciencia cubana”. O sea, que Mañach constituye un ejemplo— por supuesto, hay millones más— de que se puede ser anticomunista y anticastrista, y a la vez ser un nacionalista defensor de nuestra soberanía.
La transparencia lo iba a acompañar hasta el final de su vida. Ya en el exilio manifestó, de un modo claro y preciso, lo que había significado el giro hacia el comunismo en Cuba: “El establecimiento de una república socialista en Cuba es una doble traición. Primero, a la vocación histórica de Cuba, asociada a la de todos los países americanos bajo el signo de la libertad. Después es una traición al mandato tácito que Fidel recibió cuando peleaba en la Sierra Maestra, y a los convenios explícitos que firmó con otros grupos de la oposición. A lo que no estaba autorizado el fidelismo era a cambiar radicalmente la estructura institucional y social de la nación cubana sin el previo y explícito consentimiento de nuestro pueblo”. (Bohemia Libre. New York, 18 de junio de 1961).
* Por Orlando Freire Santana, publicado el lunes, 10 de octubre de 2011
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jueves, 31 de marzo de 2011
Un día como hoy...
Un día como hoy, en 1833, Francisco Javier Balmaseda, escritor y Ministro Plenipotenciario de Cuba en España.
Francisco Javier Balmaseda
( 1823 - 1907 )
Francisco Javier Balmaseda fue uno de esos escritores que el pueblo no se cansa de aclamar. Muchas de sus obras vieron una segunda edición y su “Fábulas morales”, que se tenga noción, fue reeditada no menos de diecinueve veces antes del fin del siglo XIX. Escribió poemas, novelas, zarzuelas, comedias, libros de textos, libros de agronomía, en fin, escribió y todas sus obras tuvieron gran aceptación por el pueblo, algunas exageradamente.
Nació Francisco Javier Balmaseda el 31 de marzo de 1833 en la Ciudad de Remedios, Provincia de Las Villas. Por sus actividades políticas junto con otros cincuenta remedianos el 14 de febrero de 1869 fue preso y poco después enviado a La Cabaña desde donde se le llevó a Fernando Poo. De la terrible cárcel africana logró escapar a bordo de un barco inglés, se trasladó a Nueva York (en esta ciudad de Estados Unidos publicó “Los confinados a Fernando Poo e impresiones de un viaje a Guinea”) y después continuó su exilio en Colombia.
En su ciudad natal de Remedios, Francisco Javier Balmaseda contribuyó a la fundación de una biblioteca. Participó en las construcciones de los muelles y almacenes en Cayo Francés, al norte de la costa de Las Villas y desde donde se exportaba el azúcar producida en Remedios. Fue alcalde de su ciudad natal y ministro plenipotenciario por el gobierno de la nueva República de Cuba en España. Falleció en La Habana.
Francisco Javier Balmaseda
( 1823 - 1907 )
Francisco Javier Balmaseda fue uno de esos escritores que el pueblo no se cansa de aclamar. Muchas de sus obras vieron una segunda edición y su “Fábulas morales”, que se tenga noción, fue reeditada no menos de diecinueve veces antes del fin del siglo XIX. Escribió poemas, novelas, zarzuelas, comedias, libros de textos, libros de agronomía, en fin, escribió y todas sus obras tuvieron gran aceptación por el pueblo, algunas exageradamente.
Nació Francisco Javier Balmaseda el 31 de marzo de 1833 en la Ciudad de Remedios, Provincia de Las Villas. Por sus actividades políticas junto con otros cincuenta remedianos el 14 de febrero de 1869 fue preso y poco después enviado a La Cabaña desde donde se le llevó a Fernando Poo. De la terrible cárcel africana logró escapar a bordo de un barco inglés, se trasladó a Nueva York (en esta ciudad de Estados Unidos publicó “Los confinados a Fernando Poo e impresiones de un viaje a Guinea”) y después continuó su exilio en Colombia.
En su ciudad natal de Remedios, Francisco Javier Balmaseda contribuyó a la fundación de una biblioteca. Participó en las construcciones de los muelles y almacenes en Cayo Francés, al norte de la costa de Las Villas y desde donde se exportaba el azúcar producida en Remedios. Fue alcalde de su ciudad natal y ministro plenipotenciario por el gobierno de la nueva República de Cuba en España. Falleció en La Habana.
domingo, 13 de marzo de 2011
Foto histórica
El Presidente Carlos Prío Socarrás con miembros de su gabinete. Entre estos se encuentran los Ministros Carlos Hevia (Estado), Manuel Antonio de Varona (Primer Ministro), Antonio Prío (Hacienda) y Felipe Pazos (Presidente del Banco Nacional). Si alguien conoce a los demás presentes en la foto, por favor ayude a identificarlos.
domingo, 23 de mayo de 2010
Emeterio Santovenia Echaide
Por Daniel I. PedreiraEl concepto renacentista del polímata, un individuo cuya sabiduría abarca conocimientos en diversas ramas, tuvo numerosos pilares en Cuba a lo largo de su historia pre-castrista. El Dr. Emeterio S. Santovenia Echaide fue uno de los máximos exponentes de este concepto.
El Dr. Santovenia nació el 23 de mayo de 1889 en una finca en Mantua, Pinar del Río. Sus padres, el asturiano Emeterio Santovenia y la cubana Antonia Echaide, venían de origen humilde. Cursó sus estudios primarios en Pinar del Rio mientras que ayudaba a su padre con el cultivo y la elaboración del tabaco. En 1905 obtuvo un certificado de maestro de instrucción primaria y fungió como tal por un año. Se graduó de tenedor de libros en 1907, ejerciendo como tal hasta 1914. Con apenas 17 años de edad comenzó a escribir en el Diario de la Marina. Al correr 1910 y dada a relucir su vocación historiográfica, Santovenia comenzó a dar publicidad a sus ensayos.
En 1916 comenzó sus estudios secundarios en el Instituto Provincial de Segunda Enseñanza de Pinar del Río. A la vez trabajó como cartulario en la notaría del Dr. Adriano Avendaño. Se graduó de bachiller en Letras y Ciencias en 1917. Al año siguiente comenzó la carrera de derecho, graduándose de Doctor en Derecho Civil en enero de 1920. A los cinco meses fue nombrado notario público en San Cristóbal, y en octubre de 1921 pasó a desempeñar el mismo cargo en La Habana. El 27 de diciembre de 1920 se casó con Elisa Cuétara. En 1926 ayudó al Dr. Miguel Mariano Gómez Arias en su fructuosa campaña para la alcaldía de La Habana. En 1927 Santovenia plasmó su firma junto a la de otros cubanos ilustres en un documento en contra de la propuesta de prórroga de poderes del Presidente Gerardo Machado.
En 1934 fue nombrado Secretario de la Presidencia por el Presidente Carlos Mendieta y Montefur. Desempeñó el cargo hasta junio del mismo año, fecha en la cual renunció. En 1938, fundó la revista Isla, que también dirigió, y la Editorial Trópico, destacada por publicar las Obras Completas de José Martí. El mismo año fue electo Presidente de la Asociación Cívica ABC y trabajó en la creación del ABC como partido político. En las elecciones de 1940 salió electo Senador por Pinar del Rio. Su carrera legislativa se destacó por su interés en las cuestiones culturales y económicas. Gracias a su iniciativa parlamentaria se crearon la Biblioteca Nacional José Martí y la Plaza Cívica de La Habana. El 10 de noviembre de 1941 sufrió una desgracia muy personal al fallecer su esposa, víctima de cáncer.
En marzo de 1943, el Presidente Fulgencio Batista Zaldívar nombró al Dr. Santovenia Ministro de Estado. Como Ministro, Santovenia llevó a cabo una serie de cambios importantes en el Servicio Exterior. Se encargó de acabar con los puestos botella de auxiliares y agregados honorarios del Ministerio. Para empaparse más en los asuntos mundiales y la relación de estos a Cuba, ordenó a todos los jefes de las misiones cubanas acreditadas en el extranjero que lo mantuvieran al tanto de todo lo que ocurría en sus respectivos países.
Durante este periodo el gobierno cubano comprendió que era necesario estudiar la situación nacional e internacional que pudiera surgir después del fin de la Guerra. El gobierno estableció una comisión nacional para estudiar los problemas de la posguerra. Se nombró al Primer Ministro, Dr. Ramón Zaydín y Márquez Sterling, para presidirla, con el Ministro Santovenia de Vice Presidente. Sus conclusiones fueron publicadas en dos estudios.
El 6 de diciembre de 1943 se casó con Zoila Montesinos. En un viaje privado de luna de miel, la pareja viajó a Haití. Sin embargo, al enterarse el Presidente Élie Lescot de la estancia de los recién casados en el país, los invitó al Palacio Presidencial y a otros actos oficiales.
A principios de 1944, el Ministro Santovenia renunció a su cargo para volver a postularse para Senador por Pinar del Rio en los comicios de junio de ese año. Salió electo por otro periodo de cuatro años.
Durante sus años como legislador y ministro, Santovenia ocupó altos cargos en las asociaciones culturales más prestigiosas del país. En 1942 fue designado Presidente del Consejo Director Permanente de los Archivos de la República de Cuba y electo Presidente de la Academia de la Historia de Cuba. En 1944 fue nombrado Socio de Mérito de la Sociedad Económica de Amigos del País y la Escuela Profesional de Periodismo Manuel Márquez Sterling le otorgó el título de periodista profesional. El Municipio de Mantua le otorgó el título de Hijo Eminente, y meses después el Consejo de Alcaldes de Pinar del Río lo nombró Hijo Eminente e Historiador de la Provincia de Pinar del Río.
En 1952 fue nombrado Presidente del Banco de Fomento Agrícola e Industrial de Cuba (BANFAIC). A la vez fue Consejero y Vicepresidente del Banco Nacional de Cuba y participó en la dirección del Banco de Desarrollo Económico y Social (BANDES) y del Banco Cubano del Comercio Exterior. Ese mismo año colaboró junto a Ramiro Guerra Sánchez, José M. Pérez Cabrera, y Juan J. Remos Rubio en la Historia de la Nación Cubana, obra de diez tomos que narraba la historia de Cuba desde la época precolombina hasta 1950.
Fue colaborador o redactor de los grandes medios de prensa escrita cubanos, entre ellos el Diario de la Marina, El Comercio, El Triunfo, el Heraldo de Cuba, La Prensa, El Mundo, Alerta, Acción, El Fígaro, Letras, Bohemia, Carteles, Vanidades, Prensa Libre e Información, al igual que de periódicos y revistas de otros paises. Entre los libros históricos de Santovenia destacan las biografías que hizo sobre las vidas de Eloy Alfaro, Domingo Sarmiento y Abraham Lincoln. Por sus tres biografías en español, sobre este último, en 1955, el Representante George A. Dondero de Michigan habló sobre su valor histórico ante el Congreso de los Estados Unidos y destacó el hecho en el Diario de Sesiones (Congressional Record).
Tras la llegada del castrismo a Cuba, el Dr. Santovenia, junto con el Dr. Joaquín Martínez Sáenz, Presidente del Banco Nacional, fueron arrestados y trasladados a la cárcel, primero a La Cabaña y luego al Castillo del Príncipe. Por gestiones de su amigo, el ex-Presidente Carlos Prío Socarrás, Santovenia fue trasladado al Hogar Clínica San Rafael, ya que su salud había comenzado a quebrantarse. Se le celebró un juicio en Columbia y salió absuelto de los cargos que el nuevo régimen había presentado en su contra. Fidel Castro se molestó al enterarse de esta absolución, pero Santovenia ya tramitaba su asilo político en la Embajada de México. Finalmente huyó hacia México y, a los pocos meses, se mudó permanentemente a los Estados Unidos.
Radicado finalmente en la ciudad de Miami, continúa su labor periodística e historiográfica. Escribió artículos para Bohemia Libre y el Diario Las Américas. Trabajó en la Universidad de la Florida en Gainesville y, en 1965, publicó la última de sus 117 obras, Cuba y Su Historia, con la colaboración del Dr. Raúl Shelton. Su salud comenzó a quebrantarse y, el 18 de noviembre de 1968 murió a los 79 años de edad.
Zoila, su viuda, lo recuerda como un hombre muy recto, de modales muy suaves. Recuerda que él siempre estaba escribiendo, y todo lo que hacía era “por amor a su patria.” Rigoberto Montesinos, cuñado al cual Santovenia vio como un hijo, relata que “era muy meticuloso en sus estudios e investigaciones” y que era “honesto, recto, de una bondad tremenda y muy limpio en todo.”
Escritor, historiador, administrador, político, economista, maestro, notario, editor, columnista, periodista. El Dr. Emeterio Santovenia fue un verdadero polímata. Hoy en día, la vida de Santovenia hace resonar aquella frase de Martí: “ser cultos para ser libres.” En momentos en que el cubano se encuentra azotado por la tiranía y la desesperación, la vida y obra de hombres como Santovenia sirve de aliento y esperanza para la libertad y el futuro de Cuba.
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Un día como hoy…
Un día como hoy, en 1859, nació el Dr. Luís Adán Galarreta, destacado médico y Representante a la Cámara.
También un día como hoy, en 1889, nació el Dr. Emeterio S. Santovenia Echaide, historiador, periodista, Secretario de la Presidencia, Senador y Ministro de Estado
También un día como hoy, en 1889, nació el Dr. Emeterio S. Santovenia Echaide, historiador, periodista, Secretario de la Presidencia, Senador y Ministro de Estado
miércoles, 10 de febrero de 2010
miércoles, 3 de febrero de 2010
Un día como hoy
Un día como hoy, en 1880, nació el Dr. José Manuel Cortina García, eminente abogado, orador, escritor y político. Ocupó los cargos de Delegado ante la Liga de las Naciones, Secretario de la Presidencia, Secretario y Ministro de Estado, Senador, Representante, y Delegado a la Asamblea Constituyente de 1940.
jueves, 14 de enero de 2010
LEYENDAS DE LA CONSTITUYENTE DE 1940
Miguel Suárez Fernández
Por: Daniel I. Pedreira
La Asamblea Constituyente de 1940 estuvo compuesta por hombres y mujeres que, en muchos casos, a penas comenzaban su carrera política y llegarían a ocupar puestos claves en el gobierno cubano. Uno de los políticos más destacados que salió de aquella Asamblea fue Miguel Suárez Fernández.
Miguel Ángel Suárez Fernández nació en Placetas, Las Villas, el 5 de julio de 1902. Su padre, el Dr. Miguel A. Suárez Gutiérrez, era abogado y llegaría a ser Senador por Las Villas y Secretario de Comercio en el gobierno del Presidente Carlos Mendieta Montefur. “Miguelito,” como le llamaban, estudió en el colegio de Belén en La Habana, y luego se graduó de Derecho en la Universidad de La Habana. Luego ocupó el cargo de Registrador de la Propiedad en Guanabacoa y fue miembro del Partido Unión Nacionalista. En 1939 fue electo Delegado a la Asamblea Constituyente por el Partido Revolucionario Cubano (Auténtico). Según el historiador Néstor Carbonell Cortina, “allí se midió con los grandes en diversos debates, y demostró tener temple para combatir y sagacidad para aunar voluntades.” Luego fue electo Representante y Senador por Las Villas, siempre con el número uno por el P.R.C.(A). Su inmensa popularidad y poder político en su provincia natal hizo que lo llamaran “el Zar de Las Villas.” El Dr. Suárez Fernández fue el líder de la interpelación del gabinete del Presidente Fulgencio Batista Zaldívar y fue el autor intelectual del voto directo para Presidente, el cual llevó al Dr. Ramón Grau San Martín a la Presidencia. Fue Presidente del Senado desde 1945 hasta 1950.
Quiso postularse a la Presidencia de la República en las elecciones de 1948 y creó el Tercer Frente, usando el lema “Al Combate.” Al no poder presentar las candidaturas de su partido, no participó en las elecciones. Se retiró de la política y fue a España. Poco tiempo después, regresó a Cuba y ayudó al Dr. Carlos Prio Socarrás a salir electo a la Presidencia al ganar la Provincia de Las Villas para el P.R.C.(A). En 1950, el Presidente Prío Socarrás lo nombró Ministro de Estado, cargo que ocupó hasta 1951. Como Ministro, el Dr. Suárez Fernández firmó el último pacto con los Estados Unidos sobre el diferencial azucarero.
Al llegar el castrismo a Cuba, el Dr. Suárez Fernández salió hacia Venezuela, luego a Puerto Rico y, finalmente, a Miami. En Miami trabajó en una organización anti-castrista y luego en el bufete de abogados de su hijo, Miguel Ángel. Allí murió el 19 de enero de 1968, víctima de un ataque masivo al corazón, el mismo día del cumpleaños de su hijo.
Estudiando las vidas de los Delegados a la Asamblea Constituyente de 1940 nos puede iluminar al estudiar las posibilidades para un estado de derecho en una Cuba futura. Al cumplirse 42 años de su fallecimiento y 70 de su valiosa actuación en la Asamblea Constituyente, el legado del Dr. Miguel Suárez Fernández necesita mantenerse vivo para ayudar a construir la Cuba futura.
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martes, 5 de enero de 2010
Román Nodal Jiménez
Por Daniel I. Pedreira
Al recordar a todos los cubanos que enaltecieron a la República de Cuba durante su época pre-castrista, normalmente se omiten a aquellos que permanecieron en Cuba bajo la dictadura. Muchos de estos cubanos vivieron sus últimas décadas en una Cuba dividida y oprimida. A pesar de esto, no dejaron de vivir con esperanza y dignidad. Al Sr. Román Nodal Jiménez, uno de los políticos más destacados de Cuba, le tocó vivir esta situación.
El Sr. Nodal nació en Unión de Reyes, Matanzas en 1906. Estudió el Bachillerato en Candler College en La Habana y cursó los estudios superiores en la Escuela de Técnicos Azucareros, graduándose de químico. Fue asignado delegado ante la Asociación Nacional de la Industria Azucarera y luego fue ascendido a jefe. Integró la comisión que hizo el mapa de Cuba con el análisis y la calificación de las tierras. También fue inspector de enfermedades de la caña, encargado de 16 ingenios. A los 25 años de edad fue nombrado segundo administrador de un ingenio. Fue electo consejero provincial de Matanzas, pero poco después perdió su cargo en elecciones complementarias. En 1933, al llevarse a cabo la reorganización de la compañía, fue asignado para administrar un ingenio, pero declinó el nombramiento para trasladarse a La Habana.
Allí comenzó su carrera en el servicio público al ser nombrado jefe de un departamento en la Secretaría de Obras Públicas. Siendo Presidente del Partido Conservador en la Provincia de Matanzas, en 1936, fue electo Representante a la Cámara. Fue reelecto en 1940, 1944 y 1948, esta vez por el Partido Republicano.
El Representante Nodal fue el autor del Inciso K de la Ley número 7 del 5 de abril de 1943, relacionada con los Presupuestos Nacionales. Por medio de este Inciso fueron creadas cinco mil aulas a lo largo de la isla. Fue nombrado Vicepresidente de la Cámara de Representantes y Presidente de la Comisión de Hacienda y Presupuestos de dicho cuerpo legislativo. También logró ayudar a su pueblo natal de Unión de Reyes. Logró conseguir créditos para la reconstrucción del acueducto y para la compra de una ambulancia. También cooperó con la Comisión de las Fuerzas Vivas del Término Municipal de Unión de Reyes, la cual gestionó que el gobierno impidiera la demolición del Central Santo Domingo.
En 1947, el Presidente Ramón Grau San Martín lo nombró Ministro de Agricultura. Estando al mando del Ministerio, manejó la venta de la primera zafra tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. Esta negociación se llevó a cabo en La Habana con el Secretario de Agricultura de los Estados Unidos, Clinton P. Anderson, enviado por el presidente Harry S. Truman. A causa de la Segunda Guerra Mundial, el gobierno cubano había reducido el precio del azúcar como contribución cubana a los Aliados. Sin embargo, al terminar la Guerra, los Estados Unidos continuaba pagando el azúcar a precios reducidos. El Presidente Grau ordenó la paralización de los embarques de azúcar a los Estados Unidos hasta que se reanudaran los pagos al costo establecido antes de la Guerra.
Durante las elecciones de 1948, el Dr. Nodal ingresó en el Partido Demócrata, el cual había formado una coalición con el Partido Revolucionario Cubano (Auténtico). Su candidato presidencial, el Dr. Carlos Prío Socarrás, ganó esos comicios, y este lo nombró Ministro de Defensa Nacional. Durante esta época también ocupó la presidencia de la Asamblea Nacional de la Asociación Nacional de Ganaderos de Cuba.
El Ministro Nodal cesó su cargo repentinamente el 10 de marzo de 1952 tras el golpe de estado del General Fulgencio Batista. En 1956, salió electo Senador por Matanzas por el Partido Auténtico y luego fue nombrado Vicepresidente del Senado. De nuevo, cesó su cargo legislativo el 1 de enero de 1959 al caer el gobierno del General Batista e instaurarse el castrismo.
Mientras que la persecución y los fusilamientos forzaron el destierro de la mayoría de los políticos cubanos, el Dr. Nodal se quedó en Cuba. Durante dos años permaneció bajo arresto por el régimen castrista, el cual investigaba la procedencia de sus bienes. El humillante proceso solo probó su inocencia.
Vivió sus últimos años con dignidad en Cuba. Retirado de la vida política y laboral, se dedicó a criar pollos en incubadoras y a llevar a cabo modestas actividades granjeras en el patio de su casa. Tras la invasión de Playa Girón, fue detenido tras conocerse de la participación de su hijo, Rodolfo, en la Brigada de Asalto 2506. Falleció en su residencia en Miramar el 21 de enero de 1982. Tanto su estado de ánimo como su filosofía sobre la vida resuenan en sus palabras: “Ya en la senectud, con los deseos apagados, los instintos dormidos y los entusiasmos en reposo, con la voz de la conciencia, que es la que había más alto en esta edad, sin reproches ni admoniciones que quitan el sueño y traen la angustia al espíritu, vivo mis últimos días.”
Estuvo casado con Ofelia Tarafa de Cárdenas y juntos tuvieron tres hijos, Marta, Elena y Rodolfo. Este último lo recuerda como “un hombre público excepcional por el estricto cumplimiento de su palabra y su generoso espíritu de servicio. Recorría la Provincia de Matanzas con él y recuerda “como salían de los lugares más recónditos del campo personas agradecidas por su servicio a saludarlo afectuosamente (a ‘Román’ o a ‘Nodal,” como le llamaban).”
La vida del Sr. Nodal es un ejemplo de dignidad y honor ante la opresión y la tiranía. Estos valores necesitan servir de cimientos para la Cuba futura.
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